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Los representantes de las comunidades asuncionistas
masculinas de la Misión de Oriente se encontraron el 30 del pasado mes de
abril, en Roma, por algunos días de refleccion y de plegaria donde el
Padre, Richard Lamoureux, y el encargado de la Misión de Oriente en el
consejo general, el padre Andre Bombard. Estuvieron presentes el padre
Bernard le Leannes, delegado del provincial de Francia para la misión de
Oriente, los padres Gica Paulet, Iosif Gal, Gheorghe Han, Daniel Gillier,
Claudio Molteni, Yves Plunain, Alain Fontaine et Cornie Nelissen.
Por razones justificables, nuestras comunidades de Jerusalén y Atenas no
estuvieron representadas.
El programa de nuestro encuentro se desarrollo a partir de tres puntos que
se encuentran a continuación.
Lunes 30 de abril : “Los llamados de la Iglesia y nuestras realidades
presentes”
Martes 1 de mayo : “ Los llamados del Santo Espíritu”
Miércoles 2 de mayo: “ nuestra respuestas a los llamados
Jueves 3 de mayo : Eucaristía de clausura en la capilla San Cyril en la
Basilical de San Clemente
La mayoría de nuestras comunidades en Europa Oriental están sumergidas
dentro del medio ortodoxo, eso significa que responder a los llamados de
la Iglesia en las realidades de hoy comprende un compromiso serio en el
campo del ecumenismo.
¿Como realizar esta: “Misión ecumenica” que el capitulo general de 2005
indica como prioridad de la congregacion.?
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Para profundizar esta pregunta, nos vimos
beneficiados de el aporte de el padre Milan Zust joven jesuita
esloveno, que trabaja después de un tiempo en Roma en el Consejo
Pontifical para la promoción de la Unidad de los Cristianos.
El padre Zust a subrayado en repetidas ocasiones en retomar la
dimensión espiritual de el trabajo ecumenico. Una conversión personal
y permanente, que nos conduce a la acción del Espíritu, es este el
fundamento necesario. |
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La plegaria es el medio privilegiado para llegar a
crear relaciones fraternales, ya que la unidad y la comunión en la Iglesia
son antes que todo un don que hay que saber aprender y recibir. Saber
reconocer las riquezas de el otro, valorizar eso que nos une sobre lo que
nos divide y también vencer nuestros prejuicios recíprocos son las
actitudes a promover para progresar en el dialogo ecumenico.
El padre Richard Lamoureux nos a ayudado a desarrollar el tema en el
segundo día.
La presencia de nuestra congregación en Europa del Este es movido por tres
factores.
1) la historia, es decir la herencia que nos
es confiada de los padres que nos precedieron :
2) la voluntad de el Capitulo Genera,
3) la insistencia de los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI, que
nos hace trabajar por la
unidad de la Iglesia como una de sus prioridades
apostólicas.
Trabajar en el ecumenismo donde el dialogo
interreligioso, es antes que todo una vocación; es responder a un llamado
que nos a sido hecho por Dios a través de nuestra congregación.
Para eso, nos hace falta estar atentos a la acción del Espíritu Santo en
nuestras realidades de inserción y es necesario también de compartir
generosamente la gracia especial que hemos recibido.
La jornada de el miércoles 2 de mayo fue consagrada a buscar las pistas
que nos hicieran responder a los llamados de nuestras realidades. Este
tiempo de compartir nos a permitido precisar nuestras motivaciones y
nuestras necesidades. Al final de la jornada, elaboramos un mensaje que
dirigimos a todos los hermanos y las hermanas de la Asuncion.
Fue completamente natural, el día siguiente en la mañana, de concluir
nuestro retiro en la basilical de San Clemente. Allí con celebramos la
Eucaristía de envió en la capilla, donde reposan las reliquias de San
Cyril. Es un ligar simbólico que nos llama completamente al oriente
cristiano, poseemos un patrimonio común justamente gracias a los hombres
que trabajaron para que todos los hombres se hagan uno en Cristo.
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