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Rumanía sigue confrontándose con las más graves
inundaciones en los 3 últimos decenios. El número de los siniestrados
asciende a varios miles. El esfuerzo de la reconstrucción de las casas y
la infraestructura es enorme, tanto más cuanto que estas inundaciones
vienen después de las inundaciones de la primavera pasada, cuyos efectos
todavía no fueron remediados en totalidad. Un comentario sobre el apoyo
interno e internacional concedido a los siniestrados, firmado por Corina
Cristea.
Las imágenes presentadas por las cadenas de televisión y los periódicos
aparecidos en Rumanía son chocantes: las aguas inundaron pueblos enteros,
más de 20 personas resultaron muertas, hay casas destruídas o que están
por caerse y miles de animales ahogados. Mas de 14 mil personas fueron
obligadas a abandonar lo que construyeron con el sudor de su frente, y a
buscar refugio donde pudieron. Regiones enteras todavía están aisladas a
causa de la destrucción de varios puentes y carreteras. Apareció el
peligro de las epidemias, aunque las operaciones de vacunación se están
desarrollando en paralelo con las obras de reconstrucción.
Esta es la imagen de Rumanía que se confronta con las mayores
inundaciones en los 3 últimos decenios, inundaciones que comenzaron en la
primavera y afectaron, por turno, más de tres cuartas partes de los
departamentos del país. No obstante, los siniestrados no están solos en
esta desgracia. Numerosas personas públicas, así como numerosos
ciudadanos y compañías hicieron donaciones destinadas a los afectados
por la furia de las aguas.
Las autoridades les aseguraron los bienes de estricta necesidad y hacen
esfuerzos por volver a poner en marcha en totalidad las redes de
abastecimiento con agua, gas y energía eléctrica. El ministro de la
agricultura anunció que más de 200 millones de Euros de los fondos
comunitarios serán empleados para la reconstrucción de la
infraestructura rural y de los diques. 
La Unión Europea anunció que ayudará la reconstrucción, mientras que
numerosos países envieron ofertas de asistencia para la reconstrucción
de las zonas afectadas por las calamidades. Entre los países que
ofrecieron apoyo mediante el Centro Euro - Atlántico de respuesta en caso
de los desastres figuran: Alemania, Chequia, Polonia, Bélgica, Eslovaquia,
Hungría, Turquía, Austria y Francia. 
También concedieron ayuda los gobiernos japonés y sud - coreano. El
Vaticano envió dinero, Suiza propuso enviar un grupo de expertos para
evaluar las necesidades de asistencia, mientras que Jordania anunció su
intención de enviar un avión especial con ayudas. Las comunidades
hebreas de Rumanía, EEUU y del Reino Unido donaron objetos de primera
necesidad. Además, el programa de la ONU para el desarrollo ofreció 230,
000 dólares. Otros fondos vendrán de parte del Banco para el Desarrollo
del Consejo de Europa, mientras que el Banco Mundial expresó su
disponibilidad de suplementar con 10 millones de dólares los fondos
destinados a las zonas afectadas por las inundaciones.
Traductora: Luminita Ganea
Autor: Corina Cristea
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